Entrenador Personal en Gijón y Online
Más de 30 años de experiencia. Más de 4.000 personas entrenadas.
El secreto de mi éxito
Experiencia
Más de 30 años de experiencia ayudando a personas como tú a alcanzar sus objetivos. Técnico titulado en entrenamiento y nutrición deportiva.
Para todas las edades
Planes diseñados para tu edad y tu nivel, ya sea que empieces desde cero o lleves años entrenando. Trabajamos fuerza, flexibilidad, energía y vitalidad.
Personalización
Tú marcas el objetivo, yo diseño el plan. Analizamos tu punto de partida, definimos metas realistas y hacemos seguimiento continuo hasta conseguirlas.
Fuerza y Masa Muscular
No se trata de tener el cuerpo de un culturista, sino de tener un cuerpo fuerte y funcional que te permita hacer tu vida sin límites.
Con los años, perdemos músculo de forma natural. Mi trabajo es ayudarte a recuperarlo con entrenamientos seguros, progresivos y adaptados a tu historial.
Sin dietas extremas, sin lesionarte y, sobre todo, sintiéndote bien contigo mismo.
Salud y Movilidad
¿Te levantas por la mañana con dolor de espalda? ¿Te cuesta agacharte o jugar con tus hijos?
El objetivo aquí no es levantar más peso, es que tu día a día sea más fácil.
Trabajamos la fuerza combinada con la movilidad y la postura para que te sientas ágil y sin molestias. Porque de nada sirve tener un gran físico si tu espalda te impide disfrutarlo.

Tarjeta Regalo
A veces el mejor regalo no es un objeto, no es solo algo material… podría ser ayudar a hacer un cambio de hábitos a esas personas que quieres.
Regala una asesoría, una rutina de entrenamiento, una dieta, o una sesión presencial a esa persona a la que quieres.
Es la excusa perfecta para ayudar a alguien a empezar a cuidarse por dentro y por fuera, en su cumpleaños, en Navidad o en cualquier ocasión especial.

Dieta y Nutrición
La alimentación es uno de los pilares de mi trabajo. Por eso te ofrezco dietas personalizadas, adaptadas a tus necesidades y objetivos.
No se trata solo de decirte qué comer, sino de enseñarte hábitos alimenticios que puedas mantener a largo plazo.
Mi objetivo es que aprendas a comer bien y que eso forme parte de un estilo de vida saludable.
Olvídate de las dietas milagro y de pasar hambre. Mi objetivo no es darte un papel con lo que puedes o no puedes comer, sino enseñarte a comer bien para que sea parte de tu estilo de vida. Ajustamos tu alimentación a tus gustos, a tu horario y a tu objetivo (ya sea perder grasa o ganar músculo), para que puedas mantenerlo a largo plazo sin sufrir.
Sobre mi
Soy Luis, Entrenador Personal y Coach en Nutrición. Pero mi historia no empezó en un gimnasio, sino en casa.
Siendo un crío, el deporte ya formaba parte de mi vida (el baloncesto me enseñó lo que era la disciplina), pero mi verdadero flechazo llegó con las películas de acción de los 80 y 90. Arnold Schwarzenegger se convirtió en mi mayor inspiración. Con 16 años, y a escondidas de mis padres para que no me dijeran que hacía «chifladuras», hacía mis pinitos en casa. No había dinero para un gimnasio, así que mi equipo eran bombonas de gas, una vieja bicicleta estática plegable BH y mucha imaginación. Con esa bicicleta plegada me hacía curl concentrado para bíceps (una locura si lo pienso ahora).
Aunque mi verdadera chispa de inspiración fue unos años atrás, con 10 o 12 o así, cuando vi a mi tío Ángel sin camiseta. Era culturista y tenía un físico espectacular. En ese momento tuve clarísimo a lo que quería dedicarme: a entender y transformar el cuerpo. A los 17 años, y ya haciendo mis «pinitos» en casa con herramientas muy rudimentarias, con mi primer sueldo en unas prácticas como Reforestador Forestal, no me lo pensé dos veces: me apunté al mítico gimnasio «PESAS» de Avilés, donde se reunían los mejores culturistas de aquella época.
Cuando la salud te pone a prueba
Con 20 años, mi vida dio un vuelco. Me diagnosticaron una trombosis profunda en la pierna izquierda (y años más tarde, una segunda). Al ser protrombótico, los médicos me recetaron anticoagulantes de por vida y me dieron una recomendación que me heló la sangre: «deja las pesas«.
Mi respuesta fue clara: «¿Y qué tipo de ejercicio debería hacer?«. «Si quieres hacer ejercicio, dedícate a caminar«, me recomendaron. Pero yo no estaba dispuesto a pasar el resto de mi vida sentado en un sofá ni a renunciar a mi gran pasión. Entendí que, con un control exhaustivo y escuchando a mi cuerpo, el trabajo de fuerza no solo era posible, sino que era lo que me mantendría vivo y fuerte.
Hoy, ya en mis 50 años (2026), con 30 años de experiencia con tanta gente que ha pasado por mis manos, sé que el movimiento es vida. Y que el trabajo de fuerza controlado nos ayuda a permanecer mucho más tiempo fuertes, tanto por fuera como por dentro. Esa es mi mayor lección y la que aplico a cada persona que confía en mí.
30 años y 4.000 personas después…
He tenido la suerte de entrenar a más de 4.000 personas en estas tres décadas. Y de todas ellas he aprendido algo fundamental: cada cuerpo es un mundo y cada persona es única. No trato a mis alumnos como números; trato con personas que tienen lesiones, días malos, trabajos estresantes o falta de tiempo. Por eso mis planes siempre se adaptan a ti, no al revés. Y si no se puede con el plan, al menos hablemos para ver cómo organizarnos y sacar lo que buenamente se pueda.
En este tiempo también he aprendido a ser muy claro con una cosa: más del 80% de la gente busca milagros, y los milagros no existen. Mi trabajo no es venderte humo, es darte las herramientas, la cercanía y la empatía para que entiendas que esto es un proceso. Unos avanzan más rápido y otros más despacio, pero aquí nadie se queda atrás si me deja ayudarles.
Mi forma de entender el entrenamiento
Para mí, estar fuerte no es solo tener un buen físico, es tener salud. El trabajo de fuerza es el pilar de todo, pero siempre hay que escuchar al cuerpo. Mi compromiso es formar un equipo de a dos: tú pones las ganas y la constancia, y yo pongo toda mi experiencia, mi cercanía y mi predisposición para ayudarte a lograr tus objetivos, siempre anteponiendo tu salud y tu bienestar. No te prometo resultados en un tiempo récord, porque no me gusta dar falsas esperanzas, pero sí te doy mi palabra de que no estarás solo en el camino.
Y para aquellos que se pregunten qué hago cuando salgo del gimnasio…
Pues resulta que sigo en el gimnasio. Si no estoy entrenando a mis alumnos presenciales, estoy diseñando las rutinas y dietas de los que entrenan online. Mi vida es muy tranquila: no me verás de fiesta (no me gusta el alcohol ni el tabaco). Cuando desconecto de verdad, me encanta perderme en la naturaleza, dar paseos entre el monte y el mar, o ver películas y series (soy un gran cinéfilo). Y si es en buena compañía, mejor.
Y sí, me encanta comer. Soy un peligro. No tengo un plato favorito, pero si me pones delante una fabada, un pote asturiano o cualquier plato cocinad, no me opondré a nada… y si es cocinado por mi madre, me rindo por completo. Eso sí, como me encanta el dulce, tengo que aplicarme el autocontrol a tope, porque un «poquito» se convierte en un «mucho». Podría decir que el dulce es mi mayor droga.
¿Ves cómo se puede ser deportista, tener 30 años de experiencia, ser profesional y, a la vez, ser una persona tremendamente normal?
Si te has sentido identificado con algo de lo que has leído, ya hemos dado el primer paso. El siguiente ¿lo damos juntos?
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