Consejos para subir las Defensas

Ya estamos inmersos en el Otoño. La lluvia, la humedad, el fresco (que no frío, aunque poco a poco se nos acerca el frío Invierno)… son momentos en los que nos exponemos mas a los catarros, gripes, mucosidad… momentos en los que nuestras defensas bajan, dando pie a que nos podamos encontrar mas cansados, apáticos, de vernos que no podamos cumplir con nuestras actividades diarias como se debería… todo ello debido a una sensación de apatía constante. Todas estas situaciones, a simple viste, son claros síntomas de problemas relacionados con nuestras defensas. Vamos a ver, brevemente, algunos consejos fáciles para subir las defensas:

defensasAntes de nada, veamos Qué es el sistema inmunológico:
El sistema inmunológico es un conjunto de órganos, los cuales cumplen distintas funciones de protección del organismo. Estas funciones controlan la formación de sustancias destructivas, de mantener al cuerpo en equilibrio, eliminación de parásitos y todo lo que el cuerpo vea como una amenaza para la salud general.

¿Cómo aumentar las defensas?
Veamos algunos nutrientes y alimentos que suelen ser muy útiles para subir las defensas.

1. Vitaminas del grupo B
Alimentos: espinacas, rábanos, lechugas, trigo, avena, frutos secos en general, coliflor, etc.
Las vitaminas del grupo B son probablemente la mejor arma para subir las defensas. Actúan rápidamente, y se recomienda buscarlas en alimentos naturales, como los que describimos en el párrafo anterior.
Dentro de los alimentos naturales que aportan vitamina B, la LEVADURA DE CERVEZA contiene todas las del grupo B, incluyendo pequeñas cantidades de B12, así como algo de vitamina D.

2. Vitamina A
Alimentos: zanahoria, espinacas, berros, espárragos, tomates, calabazas, etc.
La Vitamina A es absolutamente necesaria para nuestro cuerpo. Cumple con muchas funciones, entre ellas el buen mantenimiento de la visión. Su deficiencia puede causar numerosos problemas relacionados a la visión.

3. Vitamina C
Alimentos: Naranjas, limones, productos lácteos en general, frutos secos, etc.
La Vitamina C es una vitamina distinta a las demás. Esta permite la absorción de otras vitaminas, como la vitamina A y la vitamina E, además de permitir la absorción de algunos minerales necesarios para el buen funcionamiento del organismo, como el hierro o el calcio, por ejemplo.

Un buen alimento, dentro del mundo de los vegetales, es el BROCOLI, el cual tiene vitamina C, B1, B2, B3, B6, hierro, magnesio, potasio, calcio y zinc… para los mas asiduos a foros americanos, comentar que lo usan mucho porque, aparte de lo anteriormente citado, es un potete regulador hormonal.

Dentro de los suplementos, podemos encontrarnos con la GLUTAMINA, que entre tros beneficios, ayuda a aumentar y fortalecer nuestras defensas, y como diría mi viejo amigo Juno, en invierno es mano de Santo.

Evitemos aquello que nos haga bajar nuestras defensas, y añadamos lo que nos beneficiará:
Evitar comidas con grasas saturadas y azúcares refinados, consumir mínimo 10-12 vasos de agua por día para estimular el sistema inmunitario y expulsar toxinas, 30 minutos de ejercicio diario y realizar ejercicios de relajación y respiración profunda.

Remedios naturales para reforzar el sistema inmunológico
Hay gran variedad de licuados e infusiones para aumentar nuestras defensas.

– Miel de abejas. Es un antibiótico natural. Tomar diariamente una cucharada.
– Ginseng. Una infusión de ginseng al día es buena para prevenir enfermedades y para el tratamiento de las relacionadas con problemas inmunitarios.
– Té verde. La infusión de té verde estimula la producción de células inmunitarias.
– Zumo de zanahoria y naranja. Licuar zanahoria y mezclar con zumo de naranja, tomado diariamente en el desayuno estimula el sistema inmunológico.
– Ajo, naranja, cebolla y brócoli. Mezclar zumo de una naranja con licuado de 2 dientes de ajo, 1 cebolla y brócoli. Tomar un vaso diariamente durante una semana y descansar un mes.
– Mandarina, jengibre, limón y miel. Mezclar zumo de 2 mandarinas, 1 limón, 1 cucharada de jengibre fresco rallado y una cucharadita de miel con un poco de agua. Tomar al menos tres veces a la semana.
– Equinácea. Hervir 1/2 cucharada de equinácea pulverizada en una taza de agua durante 3 minutos. Retirar del fuego, tapar y reposar. Tomar 1 taza en días alternos durante 6 semanas.

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